En "Bola de sebo", una prostituta comparte su comida con un grupo de burgueses franceses que la desprecian en público, pero no dudan en pedirle "un favorcito" cuando conviene a sus intereses ante los prusianos. Maupassant retrata sin piedad la hipocresía moral de la sociedad francesa durante la guerra franco-prusiana: los más "decentes" resultan ser los más miserables. Ironía, crítica social y el placer culposo de ver a la aristocracia quedar en ridículo, cuento tras cuento.
