Hércules Poirot regresa dieciséis años al pasado para reabrir un caso ya "resuelto": el pintor Amyas Crale murió envenenado y su esposa Caroline fue declarada culpable... aunque en su carta de despedida a la hija juraba ser inocente. El detective belga entrevista a los cinco sospechosos y descubre que la memoria humana es más traicionera que cualquier veneno, porque cada quien recuerda el crimen justo como más le conviene. Un misterio retrospectivo donde hasta la nostalgia puede ser cómplice de asesinato
