El escritor desmonta el mito heroico que Hollywood y Disney fabricaron sobre Davy Crockett, Jim Bowie y compañía, revelando que en realidad eran aventureros, esclavistas y borrachos peleando más por sus tierras y esclavos que por "la libertad". Del lado mexicano tampoco se salva nadie: Santa Anna gana la batalla de forma aplastante y aun así logra perder toda la guerra como todo un experto en las derrotas de último minuto. Taibo II demuestra que la historia real es mucho menos heroica —y mucho más ridícula— que cualquier película.
