Antonio Yammara se hace amigo de Ricardo Laverde, un extraño expiloto que acaba de salir de la cárcel, y ambos terminan baleados en plena calle bogotana en pleno "solo estábamos platicando". Convencido de que entender el pasado narco de su amigo le dará algo de paz, Antonio se lanza a investigar los años dorados del cartel y termina descubriendo que hasta un hipopótamo escapado de un zoológico ilegal puede ser el símbolo perfecto del fracaso de todo eso. Una radiografía del miedo colombiano, con el narcotráfico como telón de fondo y las relaciones humanas hechas trizas.
